PREGUNTAS PARA MEJORAR LA GESTIÓN DE LA GERENCIA

Se habla de que tanto los problemas como los logros de una organización dependen en mucho de la gestión de las personas que están a cargo de alguna gerencia. Su importancia es tal, que hay quienes han considerado a los y las gerentes como el corazón de las empresas y, según estudios de Gallup, el 70% del compromiso de las y los colaboradores, así como los resultados del trabajo en remoto, están relacionados con su desempeño.

He preparado este artículo, que en realidad es una serie de preguntas reflexivas, para aquellas personas que ejercen este rol complicado, dinámico y lleno de desafíos, pero también de oportunidades. 

Te invito a leer las siguientes preguntas y a reflexionar en torno a ellas. Este sencillo proceso de cuestionarnos puede darnos pistas sobre cómo nos estamos desempeñando en dicho rol, de si nos gusta la manera en que lo hacemos y, sobre todo, definir acciones que posibiliten mejorar dicha gestión.

Aquí las preguntas:

  1. ¿Mi primer foco es mi éxito como gerente o la vivencia de un propósito común?
  2. ¿Qué surge en mi cuando algún miembro del equipo dice o hace algo contrario a lo que pienso, creo o valoro?
  3. ¿Cómo es el entorno o ambiente en el que se desenvuelven los miembros de mi equipo?
  4. ¿Me relaciono, con los miembros de mi equipo, desde la competencia o desde la colaboración?
  5. ¿Cómo es mi relación con cada uno de los miembros de mi equipo?
  6. ¿Cómo es la relación entre los miembros de mi equipo?
  7. El día de ayer, ¿Cómo fue mi último encuentro con cada uno de los miembros de mi equipo? ¿y con los miembros de otros equipos?

Al reflexionar en torno a estas preguntas, ¿De qué te das cuenta? ¿hacia qué acciones te conducen tus reflexiones? Si no te gusta lo que ves, ¿Qué te gustaría hacer para que surja algo diferente?

Finalmente comparto algunas pautas con relación a cada pregunta:

  1. El propósito común es donde coinciden los intereses y deseos de los miembros del equipo, permite disfrutar el trabajo en compañía de otras personas y lleva a mirar de cerca el cómo se está haciendo lo que se está haciendo en el momento presente para lograr los objetivos. Por otra parte, el enfoque en el éxito del rol, lleva a competir con otros y otras, a ser mejor que Adriana, Rodrigo, Felipe… y con ello se corre el riesgo de no lograr los objetivos.
  2. Si no se sueltan los propios criterios de validez, difícilmente se podrá encontrar genuinamente con las demás personas y ello, entre otras cosas, impedirá estar accesibles a la escucha de otros puntos de vista.
  3. Las personas quieren trabajar, y de hecho trabajan mejor, en un ambiente de bienestar y de armonía. Asimismo, buscan espacios de confianza donde se viva el respeto mutuo; dichos espacios son generados por las propias personas. El o la gerente puede ampliar su mirada para reconocer las emociones y/o conductas relacionales de los miembros del equipo que están generando desarmonía.
  4. En el momento en que se compite con los miembros del equipo, e incluso con las y los compañeros de trabajo, la colaboración se acaba, ya que se ponen en contra. Para colaborar, son necesarias dos personas dispuestas a ello, si no, no es colaboración. Una cosita más: ¡No hay sanas competencias!
  5. El modo de relacionarse y los sentires íntimos del o la gerente y de los miembros del equipo será, en gran medida, el origen de la calidad de la comunicación, ¡Los problemas de comunicación no surgen de la nada!
  6. Igual que el punto anterior.
  7. Considera que la próxima conversación se construirá sobre las consecuencias del último encuentro y sobre los acuerdos que se hayan o no definido, de ahí que algunas conversaciones serán más fáciles y/o fluirán mejor que otras.

Gran desafío el que tienen las personas que están a cargo de alguna gerencia, pero también oportunidades de aprendizaje, de desarrollo y de re-finar la propia personalidad ¿No te parece?

DETENIÉNDONOS PARA CONTINUAR

¡Ya estamos en primavera! qué maravillosa oportunidad para detenernos, renovarnos y emerger como nuevos retoños. Una bella etapa de comienzos y transformaciones conscientes.

Hoy, más que un artículo, quiero proponerte una práctica reflexiva. Sirva ella para para dar una mirada apreciativa a nuestro vivir, mirar lo que haya que mirar, darnos cuenta de lo que realmente importa y hacer los ajustes necesarios si es que consideramos que lo que vemos nos está conduciendo hacia una deriva que no es precisamente la que queremos. 

Para realizar esta práctica es importante que te tomes un tiempo para ti. Si estás pensado: “no tengo tiempo”, entonces es vital que tomes unos minutos para detener tu camino. Da una mirada apreciativa a tu vivir y reflexiona en torno a lo que te pido y, sólo entonces, retoma el camino; ten la seguridad de que sentirás tu cuerpo ligero y tus pasos serán más firmes. 

  1. Imagina que alguien del futuro viene a visitarnos y nos empieza a contar de ti. Nos dice que estás en la mejor etapa de tu vida ¿qué palabras positivas te gustaría que usara para describirte?
  2. Establece los dominios de tu vivir más significativos en este momento (relación de pareja, familia, trabajo, comunidad, amigos, familia extendida, etc.)
  3. Da una mirada apreciativa a cada uno de ellos, ¿Cómo me encuentro en ese dominio? ¿me gusta lo que veo?
  4. Pregúntate: ¿Qué me gustaría conservar en cada uno de los dominios que son importantes para mi?
  5. Pregúntate: ¿Qué no me gustaría conservar en cada uno de los dominios que son importantes para mi?
  6. Establece al menos una “acción nutritiva” y que te conduzca a aquello que quieres conservar en cada uno de los dominios que elegiste.
  7. ¡Da el primer paso!

Recuerda: Solamente tenemos el presente que vivimos, esto significa que no hay un antes ni un después, por lo tanto, en cada momento tenemos la oportunidad de hacernos cargo de nuestra propia transformación y guiarla hacia donde queremos.

FACILITADORES PARA UNA GERENCIA DE ALTO DESEMPEÑO

“Nadie debería ser nombrado para una posición directiva si su visión se enfoca sobre las debilidades, en vez de en las fortalezas de las personas” -Peter Drucker-

Dice Tom Peters que la importancia de los y las gerentes en una empresa es tan significativa que llegan a ser el pegamento de la organización, crean y mantienen unidas a las personas que potencian a las empresas de alto desempeño. Las personas que están a cargo de alguna gerencia son clave en el logro de los objetivos organizacionales. Son responsables no sólo de su propio desempeño, sino del desempeño de cada miembro del equipo, del desempeño del equipo en si y de dar continuidad a la estrategia de la dirección. Como vemos, la función de un o una gerente es muy relevante dentro de la organización y también muy compleja.

En investigaciones que Gallup ha llevado a cabo con miles de gerentes de alto desempeño en todo el mundo ha encontrado patrones muy diferentes en la forma de hacer las cosas, sin embargo, ha descubierto que existen tres enfoques comunes:

  • Basado en fortalezas. Cuando un o una gerente identifica, aprecia e invierte en las fortalezas de las y los miembros de su equipo, éstos tienden a ser más productivos.
  • Centrado en el compromiso. Cuando el o la gerente se preocupa sincera y genuinamente por las personas y se asegura que se satisfagan las necesidades de las y los colaboradores, sus trabajos se vuelven más fáciles y los equipo son más productivos.
  • Orientado en el desempeño. Cuando el o la gerente comunica de forma clara las metas y expectativas de desempeño, se miden los resultados y se da retroalimentación y dirección, los equipos de trabajo se vuelven más productivos, rentables y creativos.

Si tomamos como referencia el enfoque basado en fortalezas, el o la gerente puede llevar a cabo tres acciones concretas para lograr mejores resultados en su gestión como líder de un equipo:

  1. Conocer sus talentos únicos en el contexto de su rol y comprender cómo sus talentos, siendo filtros que ayudan a explicar por qué se hace lo que se hace, influyen en su estilo de gestión y en su toma de decisiones.
  2. Conocer y apreciar los talentos de cada miembro de su equipo. Se trata de identificar oportunidades en las que las personas del equipo puedan aplicar sus fortalezas y ayudarles a dirigir sus talentos hacia el cumplimiento de sus roles. La clave es que cada miembro del equipo comprenda cómo aplicar sus mejores talentos en sus actividades diarias.
  3. Entender y apreciar las fortalezas colectivas de su equipo de trabajo. Debe ser capaz de comprender y construir sobre las fortalezas colectivas del equipo de modo que, cada persona que forma parte del equipo conozca cuál es su aporte único para cumplir con las metas y objetivos de desempeño. 

Si el o la gerente conoce sus motivaciones, cómo piensa, toma decisiones, se comunica, responde a determinadas situaciones, etc. y se enfoca en desarrollar sus fortalezas, será más fácil adaptar su estilo de liderazgo a los diferentes retos que enfrenta cotidianamente. Y si conoce a los miembros de su equipo, confía en ellos y en ellas e invierte en su desarrollo, ellos se sentirán motivados a ofrecer lo mejor de si para lograr los objetivos de su puesto y de la empresa. Pero, si el o la gerente no trabaja en su propia persona y/o la relación con las y los miembros del equipo que tiene a cargo es negativa, no se darán las condiciones para lograr un buen desempeño.

Termino con algo más de Peter Drucker: “La gerencia gira en torno a seres humanos. Su labor es hacer que las personas logren un desempeño conjunto de modo que sus fortalezas sean eficaces y sus debilidades irrelevantes”. ¡Todo un desafío! ¿No te parece?

AQUÍpuedes conocer más de nuestros programas relacionados con el Desempeño basado en fortalezas.

¿ESTÁS LISTO O LISTA PARA QUE LAS MUJERES LIDEREN?

Ante las siguientes preguntas, ¿cuáles serían tus respuestas? 

  1. En tu opinión, ¿es posible o no que una mujer pueda ser la líder de este país en los próximos 10 años?
  2. Supón que estás aceptando un nuevo trabajo y puedes elegir un gerente. ¿Preferirías trabajar para un hombre o una mujer?
  3. Supón que una universidad va a otorgar una sola beca que paga todos los gastos relacionados con la educación. Hay dos personas igualmente calificadas: un joven y una joven. En tu opinión, ¿quién debería recibir esta beca, el hombre o la mujer?

Estas preguntas fueron planteadas por Gallup a mujeres y hombres de 74 países en 2019 y principios de 2020. Los datos han sido publicados recientemente en el artículo: «Latin America: Ready for Women to Lead*» en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Con relación a América Latina y el Caribe compartimos algunos de los resultados más significativos del análisis presentado por Gallup:

Pregunta 1:

Aunque América Latina tuvo hasta cuatro presidentas liderando sus respectivos países en 2014, desde entonces, la región ha tenido una escasez de jefas de estado. Sin embargo, una fuerte mayoría en todos los países, que van desde un mínimo del 75% en Guatemala hasta un máximo del 92% en Uruguay y Venezuela y un 89% en México, esperan que esto cambie en los próximos 10 años.

Pregunta 2:

En los años previos a la pandemia, los datos de la Organización Internacional del Trabajo mostraron que América Latina y el Caribe, junto con Europa, estaban a la vanguardia en el aumento del porcentaje de mujeres en puestos directivos. Y, en varios países de América Latina había más gerentes mujeres que hombres.

Esta parece ser la situación preferida en la mayoría de los países de América Latina y el Caribe. En todos los países encuestados, si las personas tuvieran alguna preferencia, dijeron que preferirían tener una gerente femenina en lugar de un gerente masculino. Una mediana del 46% en los 19 países dice que preferiría tener una gerente mujer, si pudieran elegir, mientras que una mediana del 22% dice que preferiría un hombre. Casi tres de cada 10 (28%) no tienen preferencia. En México 41% dice que preferiría tener una gerente mujer, mientras que un 15% dice que preferiría a un hombre, 40% no tiene preferencia.

Pregunta 3:

Las mujeres en América Latina se han puesto al día con los hombres en la educación superior durante las últimas décadas, y en la mayoría de los países de la región, las mujeres representan ahora una mayor proporción de los graduados.

No obstante estos avances para las mujeres, en todos los países de la región, es más probable que la gente diga que las mujeres con calificaciones similares en lugar de los hombres deberían obtener una beca universitaria si sólo una de esas becas estuviera disponible. Una mediana del 50% dice que la beca debería ser para la mujer, mientras que el 9% dice que el hombre. Uno de cada tres (33%) no tiene preferencia. En México un 46% dice que debería ser de la mujer contra un 5% que para el hombre y un 47% no tiene preferencia.

Este año la ONU decidió que el tema del Día Internacional de la Mujer 2021 fuera “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”. Estos datos muestran que se han tenido grandes avances al respecto, pero aun nos falta mucho por hacer. Cada uno de nosotros y nosotras podemos contribuir, desde nuestra trinchera y con nuestras acciones cotidianas, para crear un mundo más igualitario. 

¿Estás listo o lista para que las mujeres lideren?  Estoy convencida de que sí¿Qué opinas tú?

*Latin America: Ready for Women to Lead por Johanna Godoy y Julie Ray

TRANSFORMÁNDONOS EN LA CONVIVENCIA LABORAL

Nuestro vivir y convivir están íntimamente unidos. El ambiente laboral que vivimos en nuestras empresas y equipos de trabajo están relacionados con lo que hacemos en el día a día en ese entorno en el que nos desenvolvemos, con el modo en el que nos relacionamos y con nuestros sentires íntimos que ahí se desencadenan. ¿Te gusta o no te gusta el ambiente laboral de tu lugar de trabajo? ¿es un espacio cálido y de confianza? ¿hay bienestar en la convivencia? ¿disfrutan el trabajar juntos? ¿la pasan bien juntos? ¿es un espacio en el que puedes ser tú, sin negarte?

Los entornos en los que nos desenvolvemos tienen algo de nosotros. Si queremos mejores lugares para trabajar, ambientes cálidos, seguros y de confianza, espacios en los que disfrutemos el trabajar juntos hemos de transformar nuestro modo de relacionarnos, no a Luis, a Felipe y a Lupita. Principalmente hemos de querer hacerlo y escoger hacia donde queremos orientar nuestro vivir y convivir

Se dice que toda transformación grupal pasa antes por una transformación personal, bajo ese fundamento quiero proponerte que voltees la mirada hacia ti y, sin pretender ocultar lo que ves, reflexionar en torno a las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo es mi modo de relacionarme con las personas con las que trabajo? 
  • ¿Me relaciono desde la competencia o desde la colaboración?
  • Este modo de relacionarme ¿posibilita el bienestar en la convivencia? 
  • ¿Cómo me gustaría relacionarme con las personas con las que trabajo?
  • ¿Qué de mi hacer cotidiano he de transformar hoy para que eso suceda?
  • Si hoy fuera el último día de mi trabajo ¿cómo quiero ser recordada o recordado por las personas con las que trabajo? 

Para cerrar este espacio de preguntas te propongo dos más ¿Qué descubres en tu reflexión? ¿Hacia qué acciones te conducen tus respuestas? 

El ambiente laboral no es más que el modo en como nos relacionamos las personas que trabajamos juntas. Sea cual sea hoy el ambiente en el que nos desenvolvemos, siempre habrá algo que emprender para transformarlo o bien para cambiarlo. Todas las personas tenemos la gran oportunidad de ser agentes de transformación o de cambio de los entornos en los que nos desenvolvemos, tomar consciencia de esto puede ser un paso para orientar nuestro hacer hacia el rumbo que queremos. 

Recuerda: En las empresas, como en cualquier otro ámbito en el que nos desenvolvemos, siempre nos estamos transformando y lo hacemos juntos en la convivencia, seamos o no conscientes de ello.

LA EMPATÍA, más allá del «ponte en los zapatos de…»

Recién inicié mi trayectoria profesional, hace ya algunos años de esto, una de las temáticas que más me apasionaba abordar era la del servicio al cliente. Estudié mucho al respecto, hice numerosos proyectos para diferentes empresas e incluso fue el tema de mi tesis de maestría. Recuerdo que una de las capacidades necesarias para la atención al cliente que se repetía en los escritos, era la empatía. Hasta el día de hoy la sigo escuchando en muchos ámbitos de empresa sin embargo, a veces me da la impresión de que demeritamos su valor y que, más que considerarla una condición básica para el desarrollo, la usamos como un cliché «ponte en los zapatos de…». 

La empatía puede interpretarse de formas distintas, dependiendo del enfoque desde el que se hable. La propuesta que me gustaría compartir hoy es una  mirada que nos permita comprenderla, revalorarla y que nos facilite su práctica consciente, pero no como una técnica sino como una cualidad que podemos desplegar interiormente para facilitar el desarrollo mutuo.

La empatía es una cualidad esencial para facilitar el desarrollo de las personas en los ámbitos en los que nos desenvolvemos. No es una técnica ni una habilidad. Podríamos decir que es una manera de ser-hacer, un “estado empático” que nos permite identificarnos afectivamente con la otra persona y su realidad. Por otra parte, no podemos estar en un estado empático si no sabemos escuchar activamente.

Escuchar activamente es un estado interno, una experiencia emocional que consiste en implicarse para conocer la vivencia de la otra persona. No es necesariamente estar de acuerdo con él o con ella, ni pretender que sienta aquello que yo desearía escuchar. La escucha activa supone escuchar con todo nuestro ser,  sin expectativas, es incompatible con los juicios, los consejos y las interrupciones; como dijo el filosofo Gendlin “solamente existen dos razones para hablar mientras se escucha: para mostrar que prestas atención al repetir lo que la otra persona ha dicho o para pedir repetición o clarificación” así es que para habitar la empatía, desde esta mirada, hemos de aprender a permanecer en silencio, pero en un silencio activo y cálido.

Dado que somos sistemas cerrados, es imposible escuchar a ciencia cierta lo que la otra persona está diciendo, por ello es importante parafrasear lo que entendemos de lo que la otra persona está diciendo. Podemos decir -genuinamente- por ejemplo:

  • “Lo que escucho es que te sientes …”
  • “Lo que escucho es que piensas …”
  • “Lo que escucho es que te comportas así por …”
  • “Lo que escucho es que las circunstancias que estas viviendo son …” 

Cuando nos aseguramos de que la otra persona se “siente escuchada” la transformación que se genera es muy significativa ya que hemos sentado una de las bases para facilitar el desarrollo.

Recuerda, la empatía no es ponerse en los zapatos de la otra persona. Es, desde mis zapatos comprendo cómo está él o ella en sus zapatos.

Para finalizar me gustaría añadir una pregunta de reflexión: ¿Qué valido o niego de la otra persona cuando habito la no empatía?

LAS TRES CONDICIONES QUE FACILITAN EL DESARROLLO PERSONAL

Decía Carl Rogers, considerado uno de los psicólogos más eminentes del siglo XX y creador del enfoque centrado en la persona, que así como las plantas necesitan tierra, agua (algunas poca otras más) sol (algunas poco otras no tanto) etc. Los seres humanos requerimos ciertas condiciones para facilitar nuestro desarrollo y desplegar todo nuestro potencial creativo y eficaz. 

Desde la mirada de Rogers las 3 condiciones son:

Empatía
Actitud de comprensión profunda hacia los demás. Es la capacidad de percibir su mundo interior como si fuera propio sin perdernos nunca de nosotros y nosotras. Es una actitud abierta a la experiencia de las otras personas.
 
Aceptación positiva incondicional
Consiste en una mirada de aprecio por la otra persona. Es aceptarla tal como aparece en el momento presente con un respeto absoluto por su persona, sus actitudes y su comportamiento. Es confiar en su capacidad para desarrollarse, para decidir libremente y hacerse responsable de sus propias decisiones. Es una actitud de amor profundo y generoso. 
 
Congruencia
Es la capacidad de permitirnos aparecer de manera auténtica, esto trae consigo el proceso de ir liberándonos de máscaras y roles. Implica presentarse en las relaciones siendo como uno está siendo en el presente sin interferencias del yo que nos gustaría ser. Es una actitud de disposición interna a estar abiertos y abiertas a los sentimientos que experimentamos en las relaciones y a comunicarlos. 

Esto nos enseña Rogers ¿Qué dices tú? ¿Cómo vives las relaciones más significativas? ¿Cuáles son los fundamentos que las sostienen? ¿Son relaciones posibilitadoras del desarrollo? ¿Qué sucedió en aquellas que terminaron y/o que no fueron o no son facilitadoras del desarrollo? ¿Cuál de estos criterios que menciono o de los que descubres no estuvieron o no están presentes ? ¿De qué te das cuenta?

Centrándonos en el ámbito laboral y de manera particular si tenemos personas bajo nuestra responsabilidad directa una de las tareas que tenemos es la de brindarles la oportunidad de aprender, crecer y desplegar su potencial. Para ello hemos de generar el ambiente adecuado para que así suceda. En este sentido me gustaría que nos hiciéramos tres preguntas a modo de reflexión:

  1. ¿Cómo se quieren sentir las personas que integran mi equipo de trabajo?
  2. ¿Cómo quiero contribuir en la creación de un clima facilitador para el desarrollo de los integrantes de mi equipo?
  3. ¿Cuál de las tres condiciones me representa un mayor desafío?

Termino con algo más de Rogers que me parece interesante y hasta cierto punto provocador: “el grado en que podemos crear relaciones en las que se facilita el desarrollo de los demás como personas, es una medida del desarrollo que hemos logrado de manera personal”.

EL PODER DE LAS CONVERSACIONES EN EL TRABAJO

Hace algún tiempo supe que la consciencia es el acto de darnos cuenta de algo que antes no nos habíamos dado cuenta, así de simple. Darte cuenta es darte cuenta, ¿qué hacemos después de darnos cuenta? dependerá de lo que queremos conservar o de lo que no queremos conservar en nuestro vivir. 

Inicio con este darte cuenta es darte cuenta porque a raíz de mis recientes trabajos he sido consciente de algunas cosas que considero significativas y que no está de más compartirlas.

En las últimas semanas he tenido conversaciones, una a una, con más de 50 personas de empresas, todas ellas con distintos puestos y niveles de responsabilidad. Cada una de ellas tan significativa, tan llena de sabiduría, con tanto que compartir y con experiencias tan particulares y enriquecedoras.

Cada conversación la realicé con una actitud abierta al otro, sin expectativas, con disponibilidad para dejar aparecer a cada persona, dejando de lado mis criterios de validez y dispuesta a cambiar de opinión. Al final de cada conversación mis sentires íntimos fueron de bienestar, tranquilidad y contento. Yo estaba trabajando, pero no estaba trabajando, estaba con el otro, juntos, acompañándonos mutuamente en la danza del conversar.

Si bien la única constante era yo, y bueno, no tan constante porque me fui trasformado en cada conversación, me di cuenta de algunos patrones que surgieron en las conversaciones y que son los que te comparto hoy.

Me di cuenta de que:

  • Cada persona es única, con mucho que compartir, siempre y cuando exista un espacio de confianza y el mutuo acuerdo para conversar.
  • Las personas necesitamos espacios seguros para expresarnos. Muchas veces estos espacios no están en nuestras casas y tampoco en los lugares de trabajo. 
  • Cuando “miramos al otro con todo nuestro ser” surge una magia en el espacio relacional que hace posible un encuentro genuino y creador y que además posibilita las conversaciones.
  • Cada persona guarda dentro de sí potencialidades inimaginables.
  • Cada persona va creando su propio mundo, ante un mismo hecho cada una lo vive diferente.
  • La relación con el “líder” es clave en el cómo se pertenece a la organización.
  • El ambiente que se genera entre los compañeros de trabajo facilita o dificulta la propia realización del trabajo.
  • Los problemas de comunicación no son problemas de comunicación, sino más bien relacionales y/o de sentires íntimos.
  • La familia ocupa un lugar importante en nuestros sentires íntimos mientras trabajamos e influye en nuestro desempeño. En todas las conversaciones surgió un tema familiar, aunque no fuera el tema de la conversación.

Mirar al otro, dejarlo aparecer, poner a un lado los propios criterios de validez y estar dispuesto a cambiar de opinión pudieran ser un hacer cotidiano de quienes tienen personas a cargo. Cada persona que trabaja con nosotros y también la que no trabaja con nosotros tiene experiencia, sabiduría y potencial, más de la que ellas mismas y nosotros podamos imaginar ¿Por qué no aprovechar la sabiduría de cada una de las personas que integran nuestro equipo de trabajo?

Las personas fluimos y trabajamos mejor cuando caminamos ligeras y la conversación es fabulosa para quitarnos cargas. Por ello, la invitación es la de generar espacios seguros y de confianza que posibiliten la conversación con las personas que están bajo nuestra responsabilidad y también con las que no lo están. Con conversación me refiero a mirar al otro, dejarlo aparecer, poner a un lado los propios criterios de validez y estar dispuesto a cambiar de opinión ¿Te animas?

JUEGA Y TODOS GANAN

El día de hoy queremos compartir un resumen de la reciente publicación realizada por la Prof. Mireia Las Heras María Barraza del IESE Business Schoolcon quienes hemos colaborado en el estudio de Mujeres y Hombres Trabajando en Remoto durante COVID-19 y desde donde está fundamentada dicha publicación.

Explican las autoras que nuestro bienestar en el trabajo depende de muchas cosas: del entorno económico, político, social, sanitario, e incluso de nuestra propia actitud: de cómo afrontamos los retos, de cómo reaccionamos ante los cambios, de cómo nos relacionamos con nuestros colegas, proveedores, clientes y con nuestro jefe, entre otras cosas.

La propuesta, en este sentido, para mejorar nuestro bienestar en el trabajo es: desempeñar las actividades con una actitud lúdica. En el juego, dicen las autoras, nuestra meta es superar un reto y pasarlo bien durante la consecución del mismo, paralelamente, en nuestro trabajo, también hemos de alcanzar metas, y además, deberíamos pasarlo bien.

El juego requiere entusiasmo y energía, además de interactividad; características propias también de nuestro trabajo. En el trabajo no somos meros espectadores, debemos tomar decisiones, superar retos, buscar alianzas y evitar enemistades. Además, comentan, en los juegos hay una serie de reglas que se pueden aprender y que a veces no son explícitas. Sin embargo, el aprendizaje de las reglas y la práctica nos permiten mejorar según vamos sumando experiencia. Eso mismo sucede en nuestro trabajo. 

Las autoras mencionan algunas características de los juegos que podemos adaptar al trabajo y hacer que se enriquezca y sea mejor:

  1. Involucrarnos activamente en la consecución de las metas, dejando de ser un mero espectador. Esto implica buscar maneras de hacer mejor las cosas, intentar ser más eficaces y eficientes a través de aplicar de manera sistemática el método de prueba y error.
  2. Encontrar elementos de competencia en cada tarea, pero no para competir con otros, sino con nosotros mismos. Un aspecto para tener en cuenta, mencionan, es que en los trabajos no son juegos de “suma cero”, en los que si yo gano otros pierden. En general, los trabajos son juegos colaborativos, si yo mejoro el conjunto mejora.
  3. Encontrar elementos de diversión en cada tarea. Esta es una variable que se puede conseguir en el disfrute del proceso hacia la consecución de la tarea. 
  4. Aprender de las tareas y experiencias, para así tomar cada vez mejores decisiones. Como ya sabemos, repetir algo muchas veces no es garantía de aprendizaje. Desde el punto de vista de las autoras, se requiere experimentar, preguntar, probar, medir y tener además una actitud abierta al cambio, a la prueba – error y a la innovación. De la misma manera que el aprendizaje en el mundo del juego nos convierte en mejores jugadores, en el ámbito laboral nos llevará a ser mejores profesionales.

La invitación final que nos hacen las autoras para mejorar nuestro bienestar en el trabajo y al mismo tiempo reducir nuestra resistencia al cambio, es la de incorporar una actitud lúdica por medio de la vivencia de estas cuatro características. 

Los adultos somos niños crecidos, basta con observar a un abuelito jugando con sus nietos para comprobarlo… ¿Por qué no incorporar una actitud lúdica a nuestro trabajo, si es ahí donde pasamos la mayor parte de nuestra vida?

AQUÍ puedes descargar las infografías.

Estudio dirigido por:

Con la colaboración de:

CONDICIONES ÓPTIMAS DEL TELETRABAJO

Antes que todo ¡Muy feliz año nuevo! deseamos que las experiencias que tuvimos en el 2020 sean clave para una vida mejor.

Dado que seguramente muchas personas seguiremos trabajando en remoto, es que consideramos importante retomar y recordar algunos puntos significativos con relación a esta forma de trabajo que ya es parte de nuestra vida. Como ya sabes, en Concordia tuvimos la oportunidad de colaborar con el IESE Business School en un estudio sobre las condiciones óptimas para realizar teletrabajo en la post-pandemia.

Este estudio tuvo como finalidad ofrecer una visión de cómo, cuándo y quién se beneficia del trabajo en remoto y qué condiciones se requieren para que se haga con beneficios para las empresas, la sociedad y las personas. 

El estudio inició en marzo y se tomaron datos en varios momentos del año para ver cómo se estaban dando las condiciones del teletrabajo y cómo estaban funcionando las empresas y sobre esa base surgieron una serie de recomendaciones. Aunque durante este tiempo fue un teletrabajo forzoso la idea del estudio fue buscar las condiciones ideales para las empresas que desean implementarlo en el futuro.

Los resultados del estudio determinan que:

  • Lo óptimo es teletrabajar uno o dos días a la semana y el resto en el lugar habitual.
  • Lo ideal es que las personas tengan capacidad de autogestión, deseen teletrabajar, sean responsables y comprometidas con la cultura de la empresa.

En cuanto al desempeño de los colaboradores, el estudio indica qué si el teletrabajo se realiza de forma alterna:

  • La energía disponible en el trabajo aumenta en un 14%.
  • El rendimiento aumenta un 12%.
  • Eorgullo de pertenencia a la empresa se incrementa un 10%.

El estudio también detectó algunas características de los líderes y a partir de ellas, define una serie de consejos para ellos, como: 

  • Pregunta.
  • Ofrece ayuda.
  • Fomenta vínculos entre los colaboradores y abre vías de comunicación.

Si deseas conocer más sobre las recomendaciones y los beneficios del teletrabajo te invitamos a ver los resultados del estudio AQUÍ.